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domingo, 29 de agosto de 2010

Declaratoria

(deja correr el vídeo al Final del Post antes de comenzar a Leer)

«Algunas cosas simplemente son como son.»



Este post no es un escrito común. Es un archivo declaratorio y liberatorio. Que comienza así:

Recuesto mi cabeza a la almohada y dejo que mi mente dibuje tu retrato en la pizarra color porcelana al que llamo "el techo de mi habitación". Con tu retrato en él y tu sonrisa incansable sonriéndome, logro certificar que la existencia de tu mirada en mi vida es una irónica y satírica pregunta a la cual no puedo encontrarle respuesta.

He tratado de seguir tu camino, tus pasos, tus huellas; mas sin embargo, a cada paso que das, difuminas los rastros y se me hace complicado y complejo descifrar hacia dónde caminas. ¿Cual será tu destino? ¿Cuál será mi Paradero? ¿Hacia dónde te diriges? ¿Hacia dónde me dirijo?

«Algunas cosas simplemente son como son.»

Un sueño simplemente es un anhelo. Un anhelo simplemente es un deseo. Un deseo simplemente es una Carencia. Entonces, Tu simplemente eres ese Sueño.

Podría jurarme a mi misma que dentro de éste trance al que me ha llevado la hipnosis de tu mirada, puedo ver tu mano escribiendo las preguntas en las murallas que encuadran mi realidad, en la pizarra color porcelana. Cada vez son más y más preguntas. Cada vez tengo menos y menos respuestas. Lo difuminado de tus huellas y tus palabras no me dejan hacer paráfrasis de aquello que dices.

He tratado de romper las barreras que se encuentran entre tu y yo, he tratado de derrumbar las paredes que a diario armas, a diario construyes. No existen palabras precisas para explicar aquello por lo que me he esforzado para conseguir. No puedo conseguir las respuestas a todas aquellas preguntas que llevas dentro, esas mismas preguntas que colocan cada ladrillo para creer que separas tu vida de la mía, mientras que tu mirada me grita que no es lo que deseas hacer.

¿Si no es lo que deseas, Por qué lo haces?

Ladrillo a ladrillo vas desarmando mi alma, mi corazón y mi razón, mientras que hablas de un pasado retórico conjugante y actual; un presente sin bases ni sustentos, sin una explicación para saber que hacemos aquí. Un presente atado a un futuro que no ha llegado y sin saber cuando llegará.

«Algunas cosas simplemente son como son.»

He escrito preguntas en tu techo, en tu mirada, en tu corazón, pero jamás le has dado contestación. He dibujado corazones en tus razones. He clavado mi alma en tu mirada, sin conseguir nada. He camino en dirección contraria y he volteado a ver si me sigues, solo consigo que te detengas y me mires, sin decir una palabra ni una oración. Simplemente callas sin ninguna contemplación.

Tu silencio redacta un nuevo libro, una nueva historia donde los personajes somos dos: Tu y yo.

«Algunas cosas simplemente son como son.»

Esta noche, al posar de nuevo mi cabeza en la almohada, no dejaré de soñar, no dejaré de anhelar, no vas a faltar. Seguirás siendo el sueño que cubre cada noche con tu sutil sonrisa, tu tenue mirada clavada en mis pupilas, y tu voz susurrante a mi oído "aguarda un poco más".



Esta noche serás tu el sendero correcto por el cual debo caminar.
No me he de rendir. Mi historia volverá a aparecer con tu nombre junto al mío,
y Volveremos a ser las personas que queremos ser.
Esta noche es lo único que necesito para volver a vivir... Sólo esta noche.

domingo, 1 de agosto de 2010

Mesa para dos

Son las 08:00 p.m. y el color infinito se ha adueñado de cada rincón inadvertido del cielo, mi cielo, tu cielo.



La brisa roza mis mejillas quemándolas de frío, de calor, de nada tal vez. Una mesa a mitad del salón sin techo, con una vela en el medio y dos sillas acompañantes. Una par de copas, un par de platos, una botella. Sin embargo, una sola persona.

--¿Para qué he traído mesa para dos cuando no estas aquí?--. Pregunta que he repetido mil veces dentro de mi cabeza mientras que pongo los pies en el suelo --O en el tejado-- Y prosigo a caminar hacia la baranda que divide la vida y la muerte en esta azotea del edificio mas alto de la ciudad.

Poso mis antebrazos en el pasamanos y decido observar la vida cotidiana mientras comienzo incinerar las esperanzas de que solo un artificio te haga aparecer.

Solo consigo música ruidosa e inentendible, gritos, cornetas, luces, transeuntes diminutos desde aquí, y un millón de deseos distorsionados por el sonido a núcleo urbano.

Las luces de neón se difuminan entre la altura, y los caminantes nocturnos, aquellos que han decidido encontrar sus sueños perdidos dentro de gabinetes en una oficina, dentro de un basurero sucio y mal oliente, o de pie en una esquina tras la espera que el azar las lleve hasta un motel donde el placer y el dolor llevan el mismo nombre, se ven aún mas distantes, difuminadas y desvanecidas entre los automóviles de aquellos que manejan sin rumbo hasta encontrar un lugar para dormir.

Entre todos aquellos caminantes que no logro indentificar a metros de separación, roba mi atención uno en especifico. Camina de un lado a otro como en espera de algo que no sucede, de algo que no llega, de algo que no encuentra, y que busca desenfrenadamente. Coloca sus manos en la cabeza, en su frente, en su espalda. Mas no consigue sentirse en tranquilidad. Espero que pueda encontrar aquello que necesita, espero que pueda encontrar lo que yo necesito; una fórmula para entrar a tu corazón cerrado y clausurado por fantasmas de un pasado remoto.

Subo la mirada del infierno al cielo y observo nubes de todos los colores ocultando la infinitud de firmamento, creando un velo de tristeza sobre la ciudad hundida en los delirios nocturnos como cualquier capital.

--¿El cielo llora o son mis ojos?--.

Dos gotas de lluvia se escurren por mis mejillas, aunque el cielo está seco y sin intención de desprender gota de agua alguna.

--Definitvamente no es el cielo quién llora--. Callo y pienso.

Veo como aquellas dos lágrimas caen del vértice de mi rostro y deciden suicidarse lanzándose hacia el abismo, hacia la guerra, la tierra.

De nuevo alzo mis pupilas al cielo y los cúmulos han dejado colar Una Estrella y La Luna. Una muy cercana a la otra. Hasta juraría que se hacen compañía.

Detengo mi atención entre estas dos magnificencias del universo y pido un deseo. Corto. Breve. Exacto. Efímero quizá. "--Quisiera ser Luna, para tener a una estrella brillante de compañía. Quisiera ser Estrella, para acompañarte a ti cada noche de mi vida---"

En un instante las nubes habían ocultado de nuevo aquellos astros a los cuales admiraba y envidiaba a la vez, mientras que el hielo se hacía agua esperando tu llegada.

Dispongo mi mirada a la nada mientras que un suspiro brota de mi alma, y sin quererlo pienso en ti de nuevo, como siempre.

Mientras que mis ojos están dirigidos a la nada, escucho el rechinar de la puerta de las escaleras de "Salida de Emergencias" y el sonido distrae mi atención.

Viro mi cabeza a mitad mientras que mis antebrazos continúan reposando en el barandal y en la mitad de un segundo le agradezco a la luna y a la estrella haberte traído hasta aquí.

Eras tu, tu ese transeunte que no lograba identificar a distancia. Esa misma persona que caminada de un lado a otro tratando de encontrar aquello que necesitabas, aquello que a mi me sobra para darte. Amor.

Frente a ti tomo tus manos y miro fijamente tus ojos, mientras que el cielo se ha despejado por completo y La Luna y La Estrella son un espejo nuestro en el cielo.

Acerco mis manos a tus mejillas y con un suave beso te doy la bienvenida y las gracias por haber llegado.

De manos tomadas caminamos hasta la mesa con un par de velas que he traído a mitad de la azotea, y sirvo en las copas el Champagne que dará rienda suela a nuestros deseos y a los artilugios de la noche encantada que aunque sé que solo tendrá sentido dentro de esta azotea, en el fondo de nuestros corazones, la noche no terminará jamás.

Te miro y sonrío sentados en esta Mesa para Dos.




--Brindemos Por Esa Estrella y La Luna que

te han traído esta noche sobre la Gran Ciudad,

Y que aunque salga el Sol, Esta Mesa será por siempre Infinita--




sábado, 17 de julio de 2010

Como Vino Tinto

Tomo la copa que reposa sobre el buró y vierto en ella ese suave agridulce tinto, esa sutil sustancia etílica que desordena mis sentidos. Dentro de aquella cápsula de cristal, pareciera que las olas me llevan en su vaivén, golpeándome entre las paredes de una cruda realidad que alimenta y desnutre a la vez.

Aproximo el vértice de aquella copa a mis labios y con solo respirar su olor, un torbellino tinto se apodera de mi cabeza y caigo al suelo desorientada, sin recordar lo que fui una vez.

Despierto de mi delirium tremens y es cuando aquella fragancia de olor indefinido me desenreda de aquel laberinto con sabor a elixir en el cual me perdí una vez. Sé que es el olor de tu esencia.

Sigo bebiendo del mismo cáliz de lava ardiente. Esa misma lava que quema e incinera todos los sentidos claros y razonables los cuales en un momento de sobriedad pueda tener. Deseo mantenerme alcoholizada para seguir respirando tu olor.

Entre el oleaje que me arrastra por el suelo de ésta habitación hundida en un remolino sin fin, encuentro tu mano guía que sostiene mi vaso de vidrio y me lo aleja para que así no pueda probar un sorbo más de vino. Mientras más alejas la copa, tu figura se va difuminando entre las sombras de la austeridad y simpleza que se envuelven en la sobriedad.

Desesperada intento levantarme del suelo firme que se convierte en arena movediza y con mis movimientos torpes e inútiles, reflexiono sobre el adoquín en el cual me he convertido por la búsqueda desenfrenada del color de tu voz, y el sonido de tus labios.

Me arrastro como reptil o serpiente dando patadas y golpes a todo aquello que se atraviese en mi camino hasta llegar al buró donde coloqué una vez la botella de vino tinto. Aspiro sostenerla pero en vano son mis intentos. La botella se desliza poco a poco entre mis manos y aunque trate de detenerla, la ebriedad en la que me mantiene tu fragancia conlleva a que mi estéril fuerza deje caer al suelo el envase de vidrio, derramándose todo su licor.

Con trozos de cristal punzo cortantes regados por todo el piso, y el néctar agridulce esparcido por todo el lugar, su aroma cada vez marea más mi noción y razón, transformándolas en impericia e incompetencia.

Intento moverme pero el torbellino en mi mente crea oleajes en lagunas ficticias dentro de mi lógica que me impiden avanzar o retroceder. Mis manos ahora desprenden y brotan un vino rojo calcinante que se mezcla con el tinto. El vino rojo comienza a dolerme, comienza a arderme.

Observo mis manos rotas y rasgadas por los pedazos de vidrio en el suelo, y tu figura se acerca a mí sanando las heridas, limpiándolas con una toalla. Mientras acariciabas mis manos para curar mis lesiones, el ciclón, la revuelta dentro de mis emociones fue cesando lentamente. Preocupada levanté la mirada para percatarme si tu también te desvanecerías conjunto al torbellino, pero sin embargo, cada vez se hacían menos difusos y más claros tus rasgos, y tu mirada de amor se clavaba dentro de mis pupilas desorbitadas e incrédulas de lo que sucedía a mi alrededor. Estaba feliz por saber que no tendría ya que buscarte dentro de una botella de sustancia etílica, y que por fin regresarías a mi lado.

Cerré los ojos y dejé que tus caricias fuesen vendando mis manos con tu amor medicinal, y en un par de minutos me dormí en tus piernas.

Desperté de nuevo y el estado de alcoholismo se había marchado, y las vendas en mis manos estaban salpicadas por ese mismo vino rojo calcinante que nació de mi ser. En el suelo ya no habían trozos de cristal punzo cortante, y el vino tinto lo habían limpiado.

Me puse de pie y con movimientos firmes y estables pisé el suelo empedrado y te busqué. Indagué cada rincón de mi habitación, y cada diminuto lugar de estas 4 paredes en donde navegué hace horas. Sólo encontré una botella de vino tino en aquel viejo buró en medio la esquina de mi habitación y con una nota en un papel rasgado, arrugado y manchado, escribiste con tinta Roja:




"Como Vino Tinto derramado,
Me he ido Tinto de tu lado".

viernes, 2 de julio de 2010

Persecución

(dejar correr el video al final del Post antes de comenzar a Leer)


...Y comienza la Persecución.

Como presa débil e indefensa te escabulles entre las sombras. Miras hacia atrás para saber si aún he de seguirte, y sigues corriendo. Estas conciente de que no tendrás escapatoria.

La Adrenalina en mi cuerpo produce que mis movimientos sean rápidos, audaces, ágiles e incansables. No podrás escaparte.

La silueta de tu respiración acelerada y el sonido de cada mirada dudosa y suspicaz que producen tus ojos sin un rumbo fijo, logran que a cada paso presuroso que doy, pueda estar mucho más convencida de que he de atraparte.

Te detienes y me detengo. Volteas y tu mirada se clava en mis ojos como agujas muy finas, pero no logras retarme. Mi mirada fija y perenne atraviesa tus pupilas inseguras y vacilantes. Esquivas la mirada y me aproximo un paso más a ti. Das un paso más hacia atrás. Con un suave y ligero movimiento me acerco otros centímetros a tu cuerpo inmóvil, y como cual víctima que desea ser atrapada, prendes tu veloz caminata hacia la nada, hacia el todo. Te has de dirigir a aquel lugar donde sabes que llegarás. Ese mismo lugar que está en todas las direcciones que corras, todos los sentidos que camines. Solo estamos tú y yo en medio de una selva amazónica de deseos y vehemencia.

... Y continúa la Persecución.

Un Conejillo. Una Liebre, Quizás. Tu mirada tierna y apacible no logra cautivar de misericordia a mis pupilas encendidas de locura, ansias y poder. Un lince, una Pantera, tal vez. Corremos como gato y ratón dentro de éste laberinto que creemos sin salida, sin percatarnos que solo hemos andado en círculos agigantados. Tu, imaginando que encontrarás una puerta que te conduzca a otro lugar; mientras yo, sonrío con picardía y te vuelvo a mirar. No te podrás marchar.

Encuentras un pasadizo que crees "secreto". Has olvidado que yo fui quién construyó éste enredo del que confías que saldrás.

Te cuelas entre las dudas, la incertidumbre y el titubeo. Respiras desasosiego, exhalas indecisión. Como animalillo indefenso huyes, corres y piensas que te escapas de un animal salvaje que sabe muy bien a quién ha escogido como presa. No ha sido casualidad cazarte a ti.

Me he detenido a observarte. El color de tu voz parece agotada, y la lluvia volcánica deslizándose por todo tu cuerpo me indica que ha llegado el momento de iniciar nuevamente mi hostigamiento.

Cada paso rápido y osado que planto sobre el suelo es solo una afirmación más que te grita en baja voz que no hay manera de fugarte.

Con pisadas súbitas y rápidas te tengo en frente a mí, mientras tú has chocado contra una gran puerta de madera clausurada bajo llave que indica la salida de éste laberinto. Esa misma llave que cuelga en mi collar.

... Y Se detiene la persecución.

De nuevo tus ojos se entrecruzan con los míos y esta vez noto algo diferente. Tu mirada de animal dócil se ha marchado. Siendo solo un conejillo, tus pupilas han cambiado. No contienen una mirada de misericordia, mucho menos de sumisión. Aquella mirada de acatamiento y obediencia ha desaparecido, y en tus pupilas solo hay un reflejo de lo que fue mi mirada minutos atrás: Encendida de locura, ansias y poder.

La silueta de mi respiración acelerada y el sonido de cada mirada dudosa y suspicaz que producen mis ojos sin un rumbo fijo, logran que a cada paso presuroso que das, puedas tener plena seguridad de que has de atraparme. Mientras que sigues siendo tu un Conejillo, Una Liebre, Quizás. Siendo yo un Lince, Una Pantera, Tal vez.

La Adrenalina en tu cuerpo produce que tus movimientos sean rápidos, audaces, ágiles e incansables. El reto de tu mirada produce que mis movimientos ahora sean lentos, dudosos, temblorosos y fatigantes. No podré escaparme.

Como presa débil e indefensa me escabullo entre las sombras. Miro hacia atrás para saber si aún has de seguirme, y sigo corriendo. Estoy conciente de que no tendré escapatoria.



... Y Comienza La Persecución.


sábado, 26 de junio de 2010

Sueño de Galaxia

En la soledad de mi habitación, pienso en ti y sonrío.

Aquella misma expresión de alegría marcada en tu rostro a tres mil años luz de mi.

Hoy las vociferaciones del destino me gritan al oído un silencio interminable provocado por tus labios entre abiertos, sonriendo.

Recuesto mi cabeza en la almohada y miles de planetas se construyen en 10 segundos en mi mente. Con otros nombres, otros colores, otras figuras. Cuadradas, Triangulares, En forma de corazones tal vez.

Debes de pertenecer a alguno de ellos. No eres solo un ser Terrenal como Yo.

Dibujo con mi imaginación distintas ciudades, países, personas. Seres diferentes a mi. Sin parecerse todavía a ti. No hay nada imaginable e inimaginable que pueda acercase al color de tu esencia.

Un caballo blanco formado por las estrellas del espacio galopa despacio hacia tu nombre escrito entre los planetas. Rompe a su paso todas las barreras existentes, dejando una estela clara y cristalina de mágicos granos de "la nada" quizás.

Este mismo caballo llega a mi corazón galopando como fiera salvaje desde Andrómeda hasta la Vía Lactea, y arremete contra él, dejándolo extendido en el suelo extasiado de Amor.

Con las pocas fuerzas que le quedan alza su mano derecha y y con sus dedos dibuja una cruz, la cual lleva hasta sus labios y jura en ella Amarte sin buscarte en lo infinito del Espacio. No existirán planetas suficientes para encontrarte de nuevo.

Abro los ojos y el universo ha desaparecido. Busco con la mirada desesperada tus estrellas, tus planetas. Sin hallar algo semejante, levanto mi mano derecha y con mis dedos dibujo una cruz, que llevo hasta mis labios y juro en ella besarte siempre en sueños. No existirán sueños suficientes para besarte de nuevo.

Cierro los ojos, y aquí comienza otra vez.

La galaxia ha vuelto a formarse. La serenidad y tranquilidad se apoderan de mi cuerpo nuevamente y en los poros de mi piel siento esa dulce sensación de que he llegado a mi verdadero Hogar.

Puedo ir saltando entre las estrellas que bordean tu voz. Delicadas notas musicales que anuncian tu melodía dentro de mi ser.

Puedo ir besando cada uno de los satélites en tus mejillas. Esos Astros traviesos que se ruborizan con cada carícia.

En un solo paso abrazo las lunas de tus cejas, y pinto delfines nadando en el mar de tu silencio.

Cuento los Agujeros negros que salpican toda tu piel, mientras que tu cuerpo sosegado, fielmente en reposo, solo tiene movimientos suaves al compás de mis pasos andantes por los planetas de esta galaxia que construí para ti.

Con un profundo suspiro, desordenas los planetas y colocas a Venus en tu pecho. Saturno ha quedado entre tus manos, y a La Tierra en tus Labios. Jamás había amado tanto a Mi Planeta como lo hago ahora.

Balanceándome entre Plutón y Júpiter, en una acrobacia mortal doy vueltas sobre Marte, Urano y Neptuno, hasta que llego a Ti. "Pongo los labios en la Tierra" y siento ese escalofrío y cosquilleo dentro de mi cuerpo. No existirán galaxias suficientes para acercarme a ti de nuevo.

Levanto la mirada y pierdo el equilibrio.

Tu cuerpo parece moverse y los planetas alinearse y ordenarse perfectamente. Las estrellas han borrado tu nombre, y aquel caballo blanco se lo ha tragado un ajugero oscuro y profundo que te llevó a otra dimensión.

Un asteroide rojizo formado por los espacios vacíos en ti, por los silencios jamás hablados en mi, se aproxima rápidamente hacia mi cuerpo incrédulo y dudoso entre los planetas. Rompe a su paso todas las barreras existentes, dejando una estela confusa y borrosa de mágicos granos de "todo" quizás.

Este mismo asteroide llega a mí presuroso como desastre espacial desde Andrómeda hasta la Vía Lactea, y arremete contra mí, dejándome extendida en el suelo perturbada de Incertidumbre y Melancolía.

Con las pocas fuerzas que me quedan, alzo mi mano derecha y con mis dedos dibujo la misma cruz, la cual llevo hasta mis labios y juro olvidarte para siempre.




Espero que existan asteroides susficientes para Olvidarte,
si es que puedo.

domingo, 6 de junio de 2010

Inédito

(Para ti, aunque no lo leas)
Sigilosamente te escabulles entre las orificios diminutos en el sonido del silencio; esos que nadie produce, pero que todos lo escuchan. Aunque no lo quiera ya has aparecido como gota que se suicida dentro de un cántaro desbordado, enseñándole a la vida a fluir y jamás estancarse. No hay nada que pueda detenerte.

Eres así. Simple. Tan igual antes todos, tan diferente ante mi. Jamás pensaría que una gota de agua es igual a otra. Eres un manantial entero dentro de 3 mililitros.

Los segundos que van pasando me han enseñado de filosofía, de matemática, de química, de física, biología, historia, literatura, metafísica... De ciencias. Me enseñaron todo aquello calculable e incontable. Lo exacto e inverosímil. Lo productivo e inactivo. Lo desarrollado y lo monótono.

Escribo estas lineas sentada en la sala de mi soledad, con un lapicero y un papel que me gritan tu nombre. Dibujo historias, sumo días, y entre tantos corazones que he plasmado en él encuentro tu perfil diciéndome "TE EXTRAÑO".

Una taza de chocolate caliente me devuelve a la realidad. Sin duda alguna, todo regresa a la normalidad. Jamás había sentido ésta llama volcánica dentro de mi pecho ardiente, quiero alzar vuelo y dormirme en tu luna creciente.

Tal vez se han acabado aquellos versos que un día lancé como avioncito de papel para que llegaran a tus oídos. Éstos besos cálidos que te envío, no se comparan con tus saludos fríos.

La misma taza de chocolate caliente me susurra en cada sorbo que tomo, que si bebo uno más de seguro me desplomo.

Yo puedo volar, pero es contigo y en tus alas de donde quiero despegar.

Eres un Ángel Terrenal, también eres mi pecado carnal. Me llevas del infierno al paraíso, sin decir una palabra, sin pedir permiso. Eres un ataque al corazón fulminante, mas aún así, eres una estrella, la mas brillante. Me llevas del cielo al suelo sin coartadas, sin Por Qués; mas aún así, me sostienes en tus brazos, me arrullas como un bebé.

Éstas alas que mi espalda esconde llevan ya tatuadas en sus plumas tu nombre. Mas aún así, es en tus alas donde quiero volar y jamás volver a aterrizar.

Dentro de las palabras que tu corazón me grita, está la Diosa del Amor, Mi Diosa Afrodita. En ella cobijo mis deseos por ti, con el mas tenue olor a frenesí.

Con la mirada perdida observo el firmamento, escribo en un papel rasgado los minutos donde no te tengo. Suspiro y la brisa me trae tu aroma, mas no estás aquí. "Punto y coma".

La tinta de mi lapicero empieza a agotarse, las letras se difuminan, empiezan a cansarse. He pasado la noche escribiendo versos para ti, detallando cada espacio de un universo dentro de mi.
Yo puedo volar, pero es contigo y en tus alas de donde quiero despegar.

La taza de chocolate caliente me la he bebido, pensando en lo que debo y lo indebido. Tal vez solo deba de mirarte, jamás llegar a rozarte. Posiblemente lo que diga ahora sea incongruente, como aquellas lagunas dentro de mi mente. Instantes donde la fantasía es real, aunque solo sea accidental. Instantes donde la Realidad, es solo fantasía y utopía, aquello que jamás será verdad.



"La misma taza de chocolate caliente me susurra en cada sorbo que tomo, que si bebo uno más de seguro me desplomo."
¡Camarero! ¿Me da otra taza de Chocolate, por favor?

El Amor es Idiota

El Amor es Idiota.

Si, ciertamente el amor es un sentimiento idiota e irreverente que se niega a escuchar las palabras de aquellos pensamientos fríos, secos y crédulos de la realidad triste y conformista en la que la mente vive. El Amor, por ser idiota, solo tiene hogar en los corazones de aquellos incrédulos, dudosos y bohemios de la vida que les rodea. El Amor es Idiota.


Ciertamente Cortázar dijo una vez "Puede que la palabra Idiota sea demasiado rotunda, pero prefiero ponerla de entrada y calientita sobre el plato aunque los amigos la crean exagerada, en vez de emplear cualquier otra como Tonto, Lelo o Retardado y que después los mismo amigos opinen que uno se ha quedado corto" Con lo cual estoy completamente de acuerdo esta vez. El Amor, es idiota.

Y es que el Amor es Idiota cuando se ha dejado llevar por aquello que nos fascina, nos maravilla, nos envuelve, nos roba la atención y se adueña de cada partícula diminuta de nuestro corazón que palpita idiotamente mientras que la mente, la lógica y la razón, lo miran de reojo murmurando que se ha convertido en un loco idiota. El amor es idiota.

El Amor es Idiota porque ha creado un mundo de verdades ficticias, de realidades utópicas y solamente deja colar entre las sabanas que encubren su cama cubierta de pétalos de rosas, bombones, cartas y chocolates, aquel mensaje idiota de sonreír tontamente cada vez que el corazón palpita mas acelerado al encontrarse en la misma sala jugando "Piedra, Papel o Tijeras" con Cupido.

El Amor, es un sentimiento maniaco. Nos hace perder la cabeza y comportárnos con locura y pasión febril. Nos ha hecho también construir galaxias, mundos, espacios remotos a lo permitido a la alquimia, aquella donde las acciones humanas viven. El Amor se ha convertido en el sentimiento de delirio y vehemencia, sin compasión Alguna. El Amor es Idiota.

El Amor nos ha transformado. El Amor es despreocupado. No se mide, no se cansa, no se agota, no se olvida, no se extingue, no se debilita. No se viste bonito, no se arregla para salir, no se peina. Solo vive, existe y se siente tal cual llegó. Es un Completo Idiota.

El Amor es idiota cuando ha dado de sí mismo más de lo que puede dar. Además, es desordenado. No conoce de márgenes, fronteras, direcciones, separaciones o líneas divisorias.

Aparte de ser Idiota, despreocupado y desordenado, también es Egoísta. Solo le importa él mismo, el Amor. No le importan religiones, países, colores, sexualidades, edades.

Si, definitivamente es un completo Idiota.

¿Qué mas es el Amor? Es una demencia benigna.

Podría decirse también que el Amor es desvergonzado, insolente, cínico y procaz. Pero esto no tendría relevancia ante la palabra Idiota, puesto que la Idiotez en la que vivimos hoy en día solo se basa en vivir plenamente feliz, sin coartadas, sin excusas, sin inhibiciones. El Amor siendo lo idiota que es, ha desvirtuado esta triste existencia y objetividad con la que se vive en el presente, dejándonos solamente aquella expresión de Alegría, aquel brillo en los ojos, y aquel abrazo o beso que se aproxima como avalancha arrastrando todo lo que hay en su paso. El Amor idiota ha logrado separarnos de la sistemática empírica de la que nuestra vida está traspapelada.

El Amor se goza, se vive, se disfruta y se libera desde su propio Amor. Y él, solamente él, logra entender los misteriosos enigmas que esconde la insensatez de un Amor Enamorado.

Por mi parte, prefiero seguir siendo Idiota, antes de dejarme convencer por aquellos Genios de la Sabiduría Cuántica y Metódica de que todo está planeado y todo tiene una manera exacta de ser.

Prefiero seguir errante, libres como cual vagabundo camina por las calles entre su Dellirium Tremens sonriéndole a la vida sin saber por qué sonríe.



Prefiero Seguir Egoísta, Desordenada y Despreocupada;
Prefiero seguir siendo Idiota.



Thalia y Pedro Capó - Estoy Enamorada

Sinceras Disculpas

Estimados lectores,

Hace mucho tiempo que he abandonado este medio.

He dejado de publicar los pensamientos por problemas personales que algunos de ustedes ya sabrán, otros, se irán dando cuenta mediante vayan leyendo cada una de las lineas.

Disculpen mi ausencia, esta vez publicaré hoy, todo lo que había dejado de publicar.


Su humilde servidora y escritora.

viernes, 1 de enero de 2010

Bienvenido 2010

Entre el sentimiento aprisionado en mi pecho sintiendo que mi corazón en cualquier momento puede detenerse, la fresca brisa de una mañana que le da la bienvenida a un nuevo amanecer, y tus ojos fijos a la inmensidad de una montaña, Pienso, y definitivamente, luego Existo.

Podría dejar mi vista también detenida en la infinitud que pinta el cielo de un tono azul celeste, como podría cerrar los ojos y transportarme a cualquier mundo paralelo, lejano o cercano, de la vida misma que me rodea, la cual actúa como cuentagotas dentro de un océano de incalculables sueños sin cumplir.

No diré que fue malo, no diré que fue bueno, ya que tu mismo deberás saber que tanto pudo haber alegrado tu vida un año en el cual estuviste en la cima del Himalaya, y segundos mas tarde dentro de la boca de un gran volcán haciendo erupción.

Posiblemente hoy en un minuto de reflexión pueda lograr aprender acerca de esos actos cobardes, insensatos, frágiles y dudosos que hice en un momento, pueda que me enorgullezca de mi misma aquellos pasos seguros, decididos, fuertes, y de valientes los cuales pisé firme y caminé con la frente en alto. A estas alturas, cualquier cosa puede suceder.

Quizá hoy sienta una gran duda. Puedo sentirme como un niño recién nacido que apenas se enfrenta al mundo siendo hoy el primer día del año, como puedo sentirme como un viejecillo el cual mira su reloj de cuerda y le da gracias a dios por un minuto más de vida.

Hoy alzo una plegaria al cielo. Así como éste viejecillo, le doy gracias a Dios por un minuto más, por una sonrisa mas, por un latir mas, y porque hoy, desperté en mi cama y supe quien era yo. Quiero darle gracias al Cielo por su infinita Paz, Calma y Sosiego. Gracias a ello he aprendido que “Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor, pero la violencia se practica a plena luz del día”. J. Lennon.

No callaré, tampoco diré. A estas Alturas, cualquier cosa puede suceder.

Guardo minutos de silencios, y silencios de minutos. Observo miradas con temor, y también le temo a las miradas. Camino y respiro hondo, y cuando estoy hondo, también respiro. Pues la vida es así, en cualquier momento te cambia en la perspectiva contraria y donde creíste que no llegarías jamás, te encuentras ahora sentado e incluso con una taza de café en la mano.

Podría decir que esta vez he dejado de pensar. He existido demasiado.

Volteo la mirada hacia la ventana, y a pesar de mirar carros, gente caminante y transeúnte, ciudadanos de un mundo menos justo cada día, solo capta mi atención una gota de agua que se suicida desde la cornisa. Pareciera imposible que una cosa tan insignificante pudiera dar una gran lección.

Una gota. Común y corriente "como todas las gotas de agua". Se suicida en el momento que nace, y ¿Por qué? Para los científicos, sería un tanto lógico y más que obvio pensar que es solo acción de la ley de gravedad. Pero, para ti y para mi, que la vida es solo un viaje de utopías alcanzables e intocables a la vez, definitivamente ¿Es una dicha tener tantos minutos de vida en un mundo vacío donde la injusticia y la maldad se propaga y multiplica mas rápido que una sonrisa y un gesto de amor? Esa gota, una gota común a los ojos de cualquiera, nos está dando solo una señal de lo que se avecina.

Hoy es el primer día del año. Un nuevo año que promete ser diferente para los corazones que todavía tienen sueños que cumplir, esperanza de unir y un camión de Amor del bueno para dar y recibir. Tú que estás sentado allí, en un escritorio, sentado en una silla, dime ¿Que estás haciendo por cambiar el mundo, tu mundo, nuestro mundo? ¿Vale realmente la pena destruir con una palabra, un ejercito de sonrisas que están dispuestas a suicidarse para hacer de la vida un lugar mas bonito para Pensar, y definitivamente, luego existir?

No callaré, tampoco diré. A estas Alturas, cualquier cosa puede suceder.

Hoy es el primer día del año. Te prometo a ti que me lees, que me escuchas y que me entiendes, 365 días para cambiar el mundo, mi mundo, tu mundo, nuestro mundo. Te prometo 365 días que los dividiré para darte sonrisas, alegrías, amor, felicidad, dicha, paz y tranquilidad. Hoy te prometo a ti, a mi, y al resto de caminantes ciudadanos del mundo, que regalaré una sonrisa más, y una lágrima menos. Que disfrutaré más, y me quejaré menos, y de ésta manera haré de mi mundo, un espacio mejor donde tu, yo, y el que pueda vivir dentro de el, viva con una sonrisa mas y una lágrima menos. Me prometo a mi misma, que seré como aquel niño recién nacido que apenas abre los ojos al mundo, con toda la experiencia del mismo viejecillo que mira su reloj de cuerda.

Una Plegaria más al Cielo, Un Gracias más a Dios, y un Te Amo mas para ti.






Pienso, y definitivamente, luego Existo,
aunque a estas Alturas, cualquier cosa puede suceder.

martes, 24 de noviembre de 2009

Debajo del Cielo

Debajo del cielo, hay un mar que conduce hacia tu mirada y refleja tu pureza mientras que las olas golpean fuerte contra el muelle de mi corazón.




Debajo de mis sueños, hay un océano de infinita dulzura que se expande y se apodera de cada rincón de nuestro corazón que late al ritmo de cada pececillo que por el navega, tan distraído de la vida que le rodea.

Debajo de mi cama, hay un mundo de flores y diez mil colores esperando ser conquistado y gobernado por aquella sonrisa inmensa color Amor que disparas sin previo aviso cada vez que a mis ojos me miras.

Debajo del cielo, hay un mar con millones de gaviotas volando por aquella bóveda celeste de tonos graduales entre azul, gris, negro, violeta y naranja. Todo depende del atardecer, anochecer o amanecer.

Debajo del cielo, hay dos mil almas gemelas rozando sus manos, declarándose sin decir una palabra el amor que su misma esencia profesa.

Debajo del cielo, voy escribiendo de diez mil formas, diez mil maneras, diez mil colores, diez mil figuras, diez mil idiomas, lenguas y dialectos, el amor tan maravilloso que hoy por ti siento.

Debajo del cielo, invento mundos nuevos, imagino universos remotos, ideo galaxias desconocidas, y me ingenio diferentes modos de incurrir en tu vida sin que lo notes, sin que te des cuenta.

¡Mira qué Hermoso está El Cielo!

Hoy le he pedido a las estrellas que dibujen tu perfil entre las nubes, entre los planetas, entre los asteroides, y pinten su mas fascinante y prodigiosa obra de arte, solo para verte sonreír una vez mas.

Hoy conversé con los planetas. A Venus le hablé del Amor. A Júpiter le hablé de la buena suerte de tenerte. A Mercurio le hablé de Cómo cambiaste mi vida. A Neptuno le hablé de que eres mi realidad y mi verdad. A La Luna de la necesidad de tenerte a mi lado. Pero al Sol, solo le pedí que irradiara de belleza y de luz cada día de tu vida, cada minuto y cada segundo. Y de esta manera, así sea de noche, el seguirá iluminando tus sueños.

Hoy cada uno de mis deseos son para ti.

¡Mira qué Hermoso está El Cielo!

Debajo del cielo hay un bosque color esperanza, cubierto por neblina tensa pero sutil, que al respirar me lleva a la tranquilidad que hay entre tus brazos, el sosiego con el que me regocijo en ti.
Debajo del cielo, hay un desierto baldío de hojas secas y marchitas. Envuelto en arena caliente y árida, que asemeja el tiempo y los instantes de momentos cuando mis ojos no encuentran los tuyos.

Debajo de mis sueños, se encuentran tus sueños arropando los míos. Abrigando cada anhelo con tu manta de cariño para que jamás se resfríen, jamás se debiliten. Tu cobija de Amor ha cubierto cada espacio de mi ser para protegerme de todo mal, de cualquier tempestad.

Debajo de tus sueños, está mi corazón esperanzado con una espada y un escudo dispuesto a luchar contra cualquier tormenta y huracán que se avecine a ti. Con éste escudo desafiaré dragones, fantasmas, espectros o seres malignos que a ti se acerquen. Con ésta espada hecha de Sobreprotección y Amor, velaré cada uno de tus sueños, de tus aspiraciones, de tus deseos y no dejaré nunca que nadie se interponga a ellos.

¡Mira qué Hermoso está El Cielo!

Debajo de tu cama, está un mundo esperando a ser conquistado y gobernado por la sonrisa color infinitud, y color bonanza que destellas desde el fondo de tu existencia.

Debajo de mi cama, hay infinitos cofrecillos de cristal donde guardo cada mirada, cada sonrisa, cada caricia, cada beso, cada abrazo, y los colecciono para dártelos cada vez que entrelazas tu mano con la mía.

Debajo de nuestro cielo, éste corazón hoy te da fe y testimonio de que el Amor, es una palabra muy común y corta para describir lo que dentro de él hay para ti. Pues éste sentimiento más que Amor, se ha convertido en cada uno de mis signos vitales.


¡Mira Qué Hermoso es Mi Mundo.. Debajo del Cielo!


martes, 27 de octubre de 2009

Una taza de Cafe

Mientras que el "humito" se despeja de mi taza de café hirviendo, observo la ventana y siento que las gotas de lluvia están escribiendo tu nombre.




Mientras que volteo y miro mi taza de café, una mosca se posa sin permiso sobre la mesa.



Mientras me quedo perpleja y detenida observando el aguacero más allá de ese cristal que separa la realidad de la fantasía dentro de las cuatro murallas que encuadran mi vida, pienso en ti.

¿Quieres tomarte una taza de café?

¡Cómo me encantaría poder compartir contigo aquella galletita por la mitad, que a duras penas he sumergido dentro de mi taza de café!

Revuelvo mi memoria dentro de aquel recipiente y lo soplo sutilmente. Suspiro suavemente y de mi mente no has de salir. Jamás has logrado salir. Jamás he querido que salgas.

¿Quieres tomarte una taza de café?

No pretendo charlar de política. No me interesa hablarte de finanzas. No quiero hablar de religiones. No deseo dialogar acerca del clima. No persigo conversar de la geografía y mucho menos de la Paz Mundial.

Quiero hablarte de lo más importante para mi. Quiero darte aquel discurso que llevo días enteros, meses, años tratando de decírtelo. Deseo expresar a través de las miradas, de los roces de labios, de aquel abrazo infinito todo lo que un día callé y es momento de hablar.

Te hablaré del Amor.

¿Quieres tomarte una taza de café?

-Espera un momento, ¿Ha salido ya el Sol, ó es que me estás sonriendo?-
-....Estoy segura que es tu sonrisa-

Llueve afuera, pero, dentro de mí, la luz de mi sol ahora se ve opacada por el brillo que disparan tus ojos en mi vida. El resplandor de tu sonrisa irradia de luz mi universo.

El diluvio en mi ventana continúa y yo peregrino en segundos por 200 calles y llego a ti. El chaparrón de agua no me impedirá jamás darte cada noche, un suave beso de buenas noches.

Ni la mayor tempestad que se avecine podrá contra la templanza con la que hoy me pondré de pie y me mantendré firme a la decisión de amarte desde que salga la aurora y el alba, hasta el crepúsculo y el ocaso.

¿Quieres tomarte una taza de café?

El vapor de mi Capuccino se ha dispersado, pero tu continúas en mi mente tal cual su sabor. Sigue intacto.

Tomo un sorbo y como cual mágico hechizo, haces malabares con mi vida y juegas con ella como se te antoja de buena manera. Me elevas, me subes, me atas, me desatas, me vuelves a elevar, y así juegas con mi vida y yo soy tan feliz de que juegues con ella.

Posiblemente es que éste sentimiento -como mi Capuccino- tenía ya tanto tiempo esperando que su humo se difuminara en el aire, y su calor se aplacara un poco a ver si así sabría mejor, pero en respuesta inversa, cada vez se hacía más caliente, mas fuerte, mas potente y su vapor se adueñaba de cada esquina de ésta habitación.

¿Quieres tomarte una taza de café?

Ahora es cuando me doy cuenta que es ésta la taza de café que siempre quise disgustar y que no encontraba el momento exacto y perfecto para tomármela. Es ese Capuccino el que dejé suspendido en el tiempo y que ahora llega a mi con olor a Chanel.

Ahora entiendo perfectamente por qué esta taza café que hoy me tomo tiene un sabor diferente en mí.

Ahora entiendo por qué ésta taza de café es tan dulce, tan sutil, tan ligero y tan espeso, tan cremoso y maravilloso.

Ahora entiendo por qué ésta taza de café..

Es porque ésta taza de café.. Eres tu.

Ahora te Pregunto:

¿Quieres tomarte una taza de café... Conmigo?

sábado, 17 de octubre de 2009

Ella

¡Qué sutíl compañía me ha tocado tener! ¡Qué tosco llegarla a conocer!

Nada dice, todo calla. Nada demuestra, todo oculta. Nada expresa, todo esconde.

A pesar de tenerla como compañía y convivir con ella todos los días, no logro entender en qué momento llegó, y cómo deshacerme de ella.

Ella come de mi mismo plato, camina en mis propios zapatos; habla por mi misma voz, y yo que pregunto: ¿Por qué sigue aquí, mi Dios?

Cuando ella llegó todo comenzó a cambiar, hasta los pajarillos del jardín olvidaron su cantar.

Después que se instaló se adueño de mi vivir, ¿Cómo apartarla? Pues ya no me deja ni dormir.

Al principio era tan satisfactorio tenerla, después de 6 meses he empezado a aborrecerla.

A veces está acompañada, a veces va y viene de la nada. A veces, hace lo que quiere cada vez que se lo dispone. A veces, logra hacerme llorar cuando se lo propone.

Ella es tan injusta y tan fría, pero no manisfiesta algarabía. Y de ésta manera se ha dado la tarea de que pase días y noches en vela, creyendo que mi vida es una novela donde en algún momento cambiarán el guión y así vendrá alguien que conquiste mi corazón. ¿Y ya de qué serviría? Gracias a ella, se me ha pasado la vida, y se va tan distraída.

Ella es la Soledad Imprudente, y yo, que estoy desquiciada de repente intento hacer algo diferente, pero me vence la corriente, y vuelvo a mi vida ausente.

Toca mi espalda y me dice al oído "Hoy inicia un nuevo desafío". Yo con un tanto brío le respondo "Éste corazón no es tuyo... Es mío. He llegado Hondo, pero ya no estoy tocando fondo". Doy media vuelta y no le correspondo, se ha ganado ya mi hastío.

Hoy el sol ha salido y en mí ventana da los Buenos Días. Respiro profundo y ¡Vaya, Qué Alegría! Se siente algo peculiar en el ambiente ¿Serán cosas en mi mente?, ¿Será Olor a café, u olor a Canela? Observo el Buró y se ha apagado la vela.

Viro la mirada hacia mi otra almohada, y ya no está su silueta tatuada.

Pongo los pies al suelo y me siento tan ligera, cómo si hubiese dormido una vida entera. Doy tres pasos y no hay sombras junto a mi ¿Será que por fín se ha marchado de aquí?

Camino hacia la cocina y veo una nota en la nevera "Me fuí, tengo mis maletas en la acera".

Sonrío ahora y sé que es momento de vivir. Sé también que he parado de sufrir. Mientras la soledad invadía mi alma perdía los sentidos y la calma, ahora que se ha marchado reempiezo a amar todo aquello que por su presencia me empezaba a disgustar.


No diré que no la extrañaré. Tal vez en otro momento la llamaré. Sólo sé que por ahora no quiero que regrese, no quiero sentirla por varios días y varios meses.




domingo, 11 de octubre de 2009

Pregunto tanto de ti

(Antes de empezar a leer, deja reproduciendo el video en la parte final)
Hoy me cuelgo de las manecillas del reloj que conduce a mi pasado y le pregunto tanto de ti.




Hoy cabalgo entre los números tatuados dentro de éste cristal que le pone ritmo a la vida y como cual cronómetro, cuentan mi existir de 1 en 1 hasta llegar a 60, vuelven a empezar, y les pregunto tanto de ti.

Hoy le pido a las horas que no se vayan, que no transcurran, que no se lancen al vacío.

No habrá lugar donde yo no pueda encontrarte. Sé que existirá otro momento como éste.

Hoy le digo a los granos de arena que se suicidan dentro del vitral de nuestra historia inconclusa que por favor me dejen preguntarles tanto de ti.

¿Cómo conseguir que el reloj gire hacia atrás? ¿Cómo responderte las dudas? ¿Cómo aclarar los sentimientos? Si es que el reloj puede responderme, le preguntaré tanto de ti.

Hoy le pido a la vida y al amor que sean Justos. Hoy le suplico de rodillas a la Justicia que por primera vez sea neutra y honesta, y así haga que cada corazón que late al ritmo de la melodía de tu voz, de mi voz, de la voz del amor, que por favor tenga misericordia de aquellos que lo Aman.

Hoy invento infinitos, fabrico mundos, construyo galaxias para detener a aquella estrella fugaz que decide que su existencia ha llegado al fin, y decide sepultarse dentro de aquel libro de páginas rasgadas, de olor pergamino, de color sepia. Aquella estrella fugaz que es un cuento de hadas que jamás comenzó. Un relato de princesas y príncipes azules. Un relato de caballos blancos y dragones gigantes.

Hoy intento escribir tu nombre y el mío dentro de la luna para que cada noche, cuando éste llena, recuerdes que aunque no siempre logres verla de esa manera, el Amor permanecerá.

Cuando éste en luz menguante, descifrarás aquellas palabras cortadas. Cuando esté en luz creciente, inventarás frases para tatuarlas algún día. Pero cuando no haya luna, sabrás que estoy junto a ti susurrándote al oído aquello que un día tatué para que lo leyeras desde tu ventana.

Hoy le pido al reloj que me devuelva el tiempo que perdí, para así preguntarle tanto de ti.

No huyas, no corras, no apresures tu paso. De igual manera he de alcanzarte, pues no te dejaré ir.
No intentes escabullirte, no intentes colarte, no intentes si quiera ocultarte. Te encontraré donde quieras que estés.

Hoy converso en baja voz con mi conciencia y me ha gritado en silencio que tenga prudencia.

Hoy el ruido de la nada me pregunta tanto de ti, y yo como Efecto Dominó le realizo la misma pregunta al reloj del que estoy suspendida en el aire desde aquel momento donde el tiempo se nos acabó, sin lograr escribir si quiera "Erase una vez..."

Hoy pierdo la cobardía en sueños. Hoy dentro de mis anhelos lucho contra dragones, contra monstruos, contra fantasmas, contra figuras malignas.

Hoy dentro de mi realidad te veo sonreír. Hoy dentro de mi vida real escucho tu risa y sonrió, siento el calor de tu abrazo, siento el frío de un adiós.

Hoy dentro de mi pensamiento se formulan preguntas acerca de lo que jamás ocurrió, de lo que ocurre y de lo que algún día ocurrirá.




Hoy dentro de éste artefacto incapaz de dar un brazo a torcer,
dentro de éste mecanismo preparado para jamás mirar hacia el pasado,
dentro de éstos engranajes que le restan minutos a la vida y jamás le agregarán,
dentro de una maquina del tiempo que no puede volver..
Me Pregunto tanto de ti.




miércoles, 30 de septiembre de 2009

Que bendicion

Las miradas se entrecruzan y van formando lazos entre aquellas pupilas que arden como hoguera silente, mientras que mi corazón va descansando dentro de aquel camposanto en mitad del caserío.

Anteriormente no había detallado la lumbre de tus ojos destallarse, sino hasta que encontraste aquella mirada volcánica derramándose en ti.
¡Qué infortunio que no fuese la mía!



Posiblemente me cuelgue al ras de tu vida desde los extremos que separan el norte del sur en tu corazón. ¡Mira qué bendición! Se aman, y no hay razón.

Desde luego, observar la avalancha de tu ser diseminarse dentro de las entrañas de otro viviente no es nada satisfactorio al corazón, pero
¡Mira que bendición! Se aman, y no hay razón.

Tal vez he sido tan egoísta. Quizá debería ser más altruista.

No quiero sobresalir como filántropa. Es tan basto y tosco pensar en que Amar lo que no me corresponde mientras que más te clavas dentro de mi suspiros, es tan contradictorio como llevar a un niño a la heladería a "ver" como las personas disgustan su helado, y él sin uno de ellos.

Es probable que en un momento de sensatez me sincere contigo y conmigo misma dejando caer un par de lágrimas más mientras mis ojos llorosos te gritan en silencio "Amaré lo que amas". Obvio y notorio. Aprenderé a Querer aquello que hace días aborrecía de fiel realidad; pero,
¡Mira qué bendición! Se aman, y no hay razón.

De seguro esto debe ser una lección. Por supuesto, también le duele al corazón.

"Amar lo que no te corresponde". Una frase con tanto sentido y tan absurda a la vez. ¿Cómo explicarle a los sentimientos que no es para mí?

¡Qué suaves tus maneras! ¡Qué sutiles tus palabras! ¡Qué frescas tus risas!... Cuando estás allí, de la mano a quién hace estremecer tu alma.

"Para el que ama, nada es demasiado". Todo es demasiado corto, nada es demasiado largo. Todo es demasiado básico, nada es demasiado profundo.

Todo huele a ti, nada te trae a mi.

Mientras que la resignación se adentra en lo más profundo de mis pesares sin su pésame, va creando en mí la sumisión absoluta a las palabras ya dichas y los hechos manifiestos que sin duda alguna llegamos ambos a la conclusión: ¡Mira que bendición! Se Aman, y no hay razón.

Envidia. Sentimiento de tirria, rabia, disgusto por el bien ajeno.

¡Qué envidia tan abominable!

Tiene todo lo que siempre soñé. Tiene todo aquello que siempre quise para mi. Tiene todo aquello que un día dije que sería mío. Y no está, y no estás.

Ingratitud. Falta de reconocimiento de los favores recibidos.

¡Qué ingrata me he convertido! Solo me ha hecho un favor más. Te quiere como mereces, le quieren como lo merece.

Tal vez, Quizá, deba dejar de pensar en mí únicamente y prometerte a ti y a mi misma que no rezumaré lamentos por las orillas de mis ojos.

Indudablemente sé que es difícil de creer, mucho más de aceptar, pero jamás lograrás tener similitud si quiera con lo complicado y complejo que es tener expresar entre sollozos y lamentos sinceros: "Amo tu dicha y bienestar, aunque venga sujetada de su mano". ¡
Mira que bendición! Se Aman, y no hay razón.

Esta vez coloco un "punto y coma" en nuestra historia sin saber que escribirás tu después.

Las miradas se entrecruzan y van formando lazos entre aquellas pupilas que arden como hoguera silente, mientras que mi corazón va descansando dentro de aquel camposanto en mitad del caserío.




¡Tu, Mi Bendición! Te Amo, y no hay razón.





sábado, 19 de septiembre de 2009

Un mensaje para Ti

Si en una noche de locura te arrancara con un beso la cordura, y mis manos en tu espalda y las tuyas en mi cintura fuésemos una sola figura, te dibujaría en la luna un amor puro como el nuestro, sin igual en todo el universo y te recitaría al oído éste verso, mientras mis labios se funden a los tuyos, y como cual mariposa que deja para siempre su capullo, abandonaría para siempre mi ser, para perderme en tu piel cada anochecer.


Si en una noche de placer te besara hasta el amanecer, me derramaría por el borde de tu piel y por las esquinas de tu vida hasta ahogarme en el suspiro aquel, dónde atrapados sin salida me ofrezcas como éste otro atardecer. Ese donde escribimos sobre aquel papel que las estrellas te regalaría y que tu en voz baja me susurrarías detenernos en ese momento, donde el amor se hace eterno y se juntan nuestros cuerpos, y así te ofrecería de por vida mi querer y una caricia enamorada cada anochecer.


Y si en la distancia todavía me provocas arrancarte otro beso de tu boca, y contra los fantasmas de tu ausencia estoy dispuesta a luchar, te podría para siempre amar y así dejarnos navegar por éste mar que conduce hacia ti, con espuma y burbujas de aroma frenesí. Me hundiría para siempre en tu mirada, aquella donde enamorada en el susurro de tu voz, despacio te conviertes en un Dios al que día tras día empiezo a adorar. Si la vida acaso me concediera algún día lograrte enamorar, te besaría minuto a minuto y jamás te dejaría escapar.



Y si el viento cada tarde me trajera una caricia de tus manos, no me importaría no verte por días, meses o quizás años; con solo saber que por tu memoria se pasea nuestra historia escrita en un libro sin principio ni final, sabría que tal vez en otra vida tu por siempre me llegarías a amar.




Esta vez no tengo mucho que decir, Empiezo a carecer de mucha inspiración, solo necesitaba escribirte para que supieras que no me he olvidado de ti..

lunes, 24 de agosto de 2009

No tiene que ver con el Amor

No tiene que ver con el Amor. No tiene que ver con el Amor todo aquello que por ti entregué, por ti pasé, por ti me esforcé y a fin de cuentas, con nada me quedé.

No tiene que ver con el Amor la cantidad de lágrimas de impotencia que derramé un día, mientras que la sequía de mi cuarto desataba ésta agonía que se hacía vivir sin lo que un día tenía.



No tiene que ver con el Amor aquellos granos traviesos de arena que cayeron lentamente dentro de ese cristal, que asemeja que el tiempo no puede ser fatal. Ésos mismos granos de arena que decidieron lanzarse a la muerte, por el deseo de verte y jamás tenerte.

No tiene que ver con el Amor las preguntas sin respuestas formuladas en mi cabeza una y otra vez. Al derecho y al revés. No tiene que ver con sabiduría que de tu Destino seas el Artífice, o si es que del Reino eres el Pontífice. No tiene que ver con Paciencia si tu mirada en el tiempo estuvo detenida, o si es que un huracán retrasó tu venida. Quizás... Sólo adelantó tu partida.

No tiene que ver con el Amor las horas sentada de piernas cruzadas que en el piso te estuve esperando. No tiene que ver, pues no lo estás considerando. No tienen que ver los sentimientos que te escribí con mil flores. Tantas rosas, tantos Colores. No tiene que ver con el Amor todas las cartas y todas las poesías que escribí para ti; no tienen que ver pues jamás te las dí.

No tiene que ver con el Amor aquello que no logra mandar sobre el corazón. Aquello que no vive en contra de lo que dicta la razón. No tiene que ver con la Veracidad de las Palabras aquello que noche tras noche al oído me decías. Indudablemente, siempre te creía.

No tiene que ver con el Amor aquello que la luna muestra a simple luz. Aquellas estrellas que logro observar a través del tragaluz. No tiene que ver con biología las palabras que al Morir Jesús decía: "Dios mío, Perdónalos. No saben lo que hacen". Pues mientras unos mueren, otros nacen.

No tiene que ver con el Amor las distancias o la separación. No tienen que ver los kilómetros de desolación. No tiene que ver con la Geometría la algarabía de tu respiración pausada, entre caliente y fría, entre tranquila y agitada. No tiene que ver con gentileza, aquella caricia que te dí con tanta sutileza. Tiene que ver con el sentimiento que por dentro me quemaba. La vida sin quererlo se me incendiaba.

Tiene que ver con el Amor mis ojos de fuego ardiente incinerándose por ti. La vida entera dentro de una piedra de rubí. Tiene que ver con el Amor la avalancha de nieve hirviente que por mi piel resbalaba. Mientras tu agridulce cianuro por mis poros entraba y lentamente me asesinaba.

Tiene que ver con el Amor aquel óleo de tu sonrisa dibujado en las nubes. Aquellas escaleras hacia el cielo que construí para ti y que sin prisa subes. Tiene que ver con el Amor ese sentimiento maniaco e irreverente que en mi pecho late. Besos sabor vainilla, sabor chocolate.

Tiene que ver con el Amor aquel suspiro paralizado entre los labios de tu querer. A 1 segundo de ti, entre la mañana y el anochecer. Tu mirada que se clava como aguja y alfiler. Tiene que ver con el amor ese torbellino de sentimientos. Aquel blanco, rosa, azul en mis pensamientos.

Tiene que ver con el Amor el dolor y la aflicción; Pues juntos caminan los dos, sonriendo sin compasión. Tiene que ver con el Amor éstas líneas que no sabía que escribiría, tienen que ver pues sé que jamás te las diría.


Pero no tiene que ver con el Amor aquel abrazo que un día negaré. Aquel Te Amo que quizás yo callaré. Tiene que ver con el Amor que por siempre lo he de sentir. Tiene que ver, pues éste Amor no llegará a su fin.






viernes, 14 de agosto de 2009

Buscando un Satelite

(Antes de empezar a leer, deja reproduciendo el video en la parte final.)
Estoy buscando un satélite donde colgar las miradas complejas y los besos enredados en la infinitud de aquella caricia que jamás te dí.


Estoy buscando un astro donde enganchar esas palabras calladas y esos silencios hablados en alta voz que jamás llegaron a oírse.

Estoy buscando un lucero donde suspender el aliento de tu cariño y el olor de los poros de tu cuerpo que jamás llegué a inhalar.

Estoy buscando un satélite.

Prendo la búsqueda desenfrenada de la melodía de tu misterio, aquellas sonrisas que encubrían el secreto de tu voz. Esas lágrimas que algunas vez empaparon tu reserva.

Perdida en el espacio, navego despacio huyendo de mi. Busco una estrella que guíe las noches sin luna llena, y una rosa que recite mi vida en prosa. Sigo la huella de aquella botella que en el mar hallé, y un mensaje oculto encontré.

Estoy buscando tu aroma sutíl, suave como terciopelo. Sin dudarlo, mordí tu anzuelo. Estoy buscando un antídoto para tu veneno, veneno que es tu amor total y pleno. Para mi consuelo, me he levantado del suelo y ahora vuelo. Vuelo por los cielos. Paso uno, dos, tres, hasta que llego al noveno.

Con pocas palabras hoy narraré, todo aquello que siempre busqué. Espero poder encontrar ese satélite, oculto detrás de alguna élite.

Estoy buscando tu mirada entre la de cualquier caminante, sin embargo, mientras más busco ninguna es semejante.

Estoy buscando tu sonrisa viajera por la galaxia en cualquier dirección, escondida entre Casiopea y Escorpión, tus labios de fuego como dragón.

Estoy buscando un satélite de viento, tierra, agua y fuego, ó tal vez un océano de lava ardiente que sin prisa lo navego.

Siento la inmensidad del manto estelar cayendo minusionamente en mi colchón. Siento lo Utópico del destino que me clava sin previo aviso su doloroso aguijón. Siento la brisa congelada de la madrugada helando mi ser. No me preocupo, pues pronto va a amanecer.

Estoy Buscando un Satélite.




Inicio la persecución a todas las estrellas del espacio sideral. Armo una nave espacial con el cartón de una caja de cereal. Espero poder encontrar el satélite que tanto he querido encontrar, para así poder colgar, tal vez enganchar los sueños que jamás llegaré a contar.





domingo, 2 de agosto de 2009

Cuando se Trata

(Antes de Empezar a leer, por favor, deja reproduciendo el video en la parte final).

Los granos de arena se cuelan entre las sabanas blancas de mi existencia donde descansa mi vida y tu vida, mi amor y tu amor.

Las olas del mar rompen contra el silencio interminable entre dos corazones que dejan de latir, dejan de sentir, dejan de vivir.

El sol se esconde detrás de la sonrisa marcada en tu rostro y el mío. Esa sonrisa infinita color Cielo, color Paz, color Alegría. Esa misma sonrisa que me lleva a las nubes y me hacen sentir que sigo viva, aunque ya no lo esté.

La luna apostó a ganar, y perdió contra la luz que irradia tu mirada. Las estrellas se opacaron cuando tus ojos se cerraron. Ya no había luz a mi alrededor.

Abro los ojos y siento que mi corazón sigue latiendo. El tuyo sigue la melodía de los grillos al anochecer. -¿Será ésto el Paraíso?- Pregunta que se repite como disco de vinilo una y otra vez entre los recónditos espacios de mi memoria, mientras que las luces de neón de la ciudad a lo lejos, del otro lado de la isla, me indican que por fin tendré éste segundo de Paz.

Aire puro con fragancia a Coco. Esa esencia que brotan tus poros, y que puedo percibir a metros de distancia, cuando estoy recostada en la ventana comparando tu tranquilidad con el sosiego del mar a las 9 p.m.

Qué rápido se va el día cuando de mirarte se trata.

Le pregunto a las Olas si es posible vivir aquí para siempre, y con un quebrar contra el muelle me responden que mi vida siempre estuvo aquí, "-Gracias por Venir a Buscarte-" Me gritan aquellos granos inquietos de arena que se infiltran por el piso de madera de ésta cabaña al orilla de la playa.

La luna comienza a perder terreno, y el Sol ha ganado otra vez el partido de hoy. Mientras que yo sigo aquí en la ventana observando, detallando, contemplando y estudiando cada centímetro de mi mano junto a la tuya. ¡Qué hermosa realidad!

Respiro profundo y entre el olor a agua salada, arena y coco, se escabulle ese olor a pergamino que me envuelve los sentidos. Tomo el viejo libro con algunas páginas rasgadas que reposa sobre buró. Soplo el poco polvo que hay en su portada y decido leer su página a la mitad. "-Mi Alma, sin embargo, estaba tranquila y mi corazón estaba en Paz. Le apreté la mano y el me Abrazó-".

Vuelvo la mirada hacia la ventana y las gaviotas allá afuera me dicen que comienza un nuevo día. Me levanto de el buró junto al ventanal y me dirijo hasta donde tu cuerpo reposa en silencio, solo puedo escuchar el ruido de tu respiración. Me recuesto y coloco mi cabeza en tu pecho y te abrazo a mi como cual niño pequeño con su juguete favorito.

Qué rápido se va la noche cuando de mirarte se trata.

Comienzas a despertarte, y con un suave beso en la mejilla te deseo los Buenos Días. Entrecruzo los dedos de tus manos con los mios, y me abrazas. Me ves y sonríes y pareciera que el universo conspirara para que todo fuese tan perfecto, mientras que los planetas se alinean y tu con un susurro me devuelves la vida.

Con tu abrazo siento que el cielo y el mar se han unido, ahora son solo uno. Como tu y como yo. Somos uno.

Te levantas y caminas a la ventana, abres las cortinas que dejé entreabiertas para que la brisa de la playa nos arropara en la madrugada. El sol se clava en tus pupilas y volteas hacia la cama. Allí estoy yo. Estiras tu mano y me indicas que camine hacia ti, y en fracciones de segundos estoy allí.

Qué sutiles son los acordes del oleaje cuando de abrazarte se trata.



Podría quedarme para siempre detenida es éste paraíso que son tus brazos, tus manos, tus labios, tus ojos. El Infinito dentro de ti.