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martes, 24 de noviembre de 2009

Debajo del Cielo

Debajo del cielo, hay un mar que conduce hacia tu mirada y refleja tu pureza mientras que las olas golpean fuerte contra el muelle de mi corazón.




Debajo de mis sueños, hay un océano de infinita dulzura que se expande y se apodera de cada rincón de nuestro corazón que late al ritmo de cada pececillo que por el navega, tan distraído de la vida que le rodea.

Debajo de mi cama, hay un mundo de flores y diez mil colores esperando ser conquistado y gobernado por aquella sonrisa inmensa color Amor que disparas sin previo aviso cada vez que a mis ojos me miras.

Debajo del cielo, hay un mar con millones de gaviotas volando por aquella bóveda celeste de tonos graduales entre azul, gris, negro, violeta y naranja. Todo depende del atardecer, anochecer o amanecer.

Debajo del cielo, hay dos mil almas gemelas rozando sus manos, declarándose sin decir una palabra el amor que su misma esencia profesa.

Debajo del cielo, voy escribiendo de diez mil formas, diez mil maneras, diez mil colores, diez mil figuras, diez mil idiomas, lenguas y dialectos, el amor tan maravilloso que hoy por ti siento.

Debajo del cielo, invento mundos nuevos, imagino universos remotos, ideo galaxias desconocidas, y me ingenio diferentes modos de incurrir en tu vida sin que lo notes, sin que te des cuenta.

¡Mira qué Hermoso está El Cielo!

Hoy le he pedido a las estrellas que dibujen tu perfil entre las nubes, entre los planetas, entre los asteroides, y pinten su mas fascinante y prodigiosa obra de arte, solo para verte sonreír una vez mas.

Hoy conversé con los planetas. A Venus le hablé del Amor. A Júpiter le hablé de la buena suerte de tenerte. A Mercurio le hablé de Cómo cambiaste mi vida. A Neptuno le hablé de que eres mi realidad y mi verdad. A La Luna de la necesidad de tenerte a mi lado. Pero al Sol, solo le pedí que irradiara de belleza y de luz cada día de tu vida, cada minuto y cada segundo. Y de esta manera, así sea de noche, el seguirá iluminando tus sueños.

Hoy cada uno de mis deseos son para ti.

¡Mira qué Hermoso está El Cielo!

Debajo del cielo hay un bosque color esperanza, cubierto por neblina tensa pero sutil, que al respirar me lleva a la tranquilidad que hay entre tus brazos, el sosiego con el que me regocijo en ti.
Debajo del cielo, hay un desierto baldío de hojas secas y marchitas. Envuelto en arena caliente y árida, que asemeja el tiempo y los instantes de momentos cuando mis ojos no encuentran los tuyos.

Debajo de mis sueños, se encuentran tus sueños arropando los míos. Abrigando cada anhelo con tu manta de cariño para que jamás se resfríen, jamás se debiliten. Tu cobija de Amor ha cubierto cada espacio de mi ser para protegerme de todo mal, de cualquier tempestad.

Debajo de tus sueños, está mi corazón esperanzado con una espada y un escudo dispuesto a luchar contra cualquier tormenta y huracán que se avecine a ti. Con éste escudo desafiaré dragones, fantasmas, espectros o seres malignos que a ti se acerquen. Con ésta espada hecha de Sobreprotección y Amor, velaré cada uno de tus sueños, de tus aspiraciones, de tus deseos y no dejaré nunca que nadie se interponga a ellos.

¡Mira qué Hermoso está El Cielo!

Debajo de tu cama, está un mundo esperando a ser conquistado y gobernado por la sonrisa color infinitud, y color bonanza que destellas desde el fondo de tu existencia.

Debajo de mi cama, hay infinitos cofrecillos de cristal donde guardo cada mirada, cada sonrisa, cada caricia, cada beso, cada abrazo, y los colecciono para dártelos cada vez que entrelazas tu mano con la mía.

Debajo de nuestro cielo, éste corazón hoy te da fe y testimonio de que el Amor, es una palabra muy común y corta para describir lo que dentro de él hay para ti. Pues éste sentimiento más que Amor, se ha convertido en cada uno de mis signos vitales.


¡Mira Qué Hermoso es Mi Mundo.. Debajo del Cielo!


martes, 27 de octubre de 2009

Una taza de Cafe

Mientras que el "humito" se despeja de mi taza de café hirviendo, observo la ventana y siento que las gotas de lluvia están escribiendo tu nombre.




Mientras que volteo y miro mi taza de café, una mosca se posa sin permiso sobre la mesa.



Mientras me quedo perpleja y detenida observando el aguacero más allá de ese cristal que separa la realidad de la fantasía dentro de las cuatro murallas que encuadran mi vida, pienso en ti.

¿Quieres tomarte una taza de café?

¡Cómo me encantaría poder compartir contigo aquella galletita por la mitad, que a duras penas he sumergido dentro de mi taza de café!

Revuelvo mi memoria dentro de aquel recipiente y lo soplo sutilmente. Suspiro suavemente y de mi mente no has de salir. Jamás has logrado salir. Jamás he querido que salgas.

¿Quieres tomarte una taza de café?

No pretendo charlar de política. No me interesa hablarte de finanzas. No quiero hablar de religiones. No deseo dialogar acerca del clima. No persigo conversar de la geografía y mucho menos de la Paz Mundial.

Quiero hablarte de lo más importante para mi. Quiero darte aquel discurso que llevo días enteros, meses, años tratando de decírtelo. Deseo expresar a través de las miradas, de los roces de labios, de aquel abrazo infinito todo lo que un día callé y es momento de hablar.

Te hablaré del Amor.

¿Quieres tomarte una taza de café?

-Espera un momento, ¿Ha salido ya el Sol, ó es que me estás sonriendo?-
-....Estoy segura que es tu sonrisa-

Llueve afuera, pero, dentro de mí, la luz de mi sol ahora se ve opacada por el brillo que disparan tus ojos en mi vida. El resplandor de tu sonrisa irradia de luz mi universo.

El diluvio en mi ventana continúa y yo peregrino en segundos por 200 calles y llego a ti. El chaparrón de agua no me impedirá jamás darte cada noche, un suave beso de buenas noches.

Ni la mayor tempestad que se avecine podrá contra la templanza con la que hoy me pondré de pie y me mantendré firme a la decisión de amarte desde que salga la aurora y el alba, hasta el crepúsculo y el ocaso.

¿Quieres tomarte una taza de café?

El vapor de mi Capuccino se ha dispersado, pero tu continúas en mi mente tal cual su sabor. Sigue intacto.

Tomo un sorbo y como cual mágico hechizo, haces malabares con mi vida y juegas con ella como se te antoja de buena manera. Me elevas, me subes, me atas, me desatas, me vuelves a elevar, y así juegas con mi vida y yo soy tan feliz de que juegues con ella.

Posiblemente es que éste sentimiento -como mi Capuccino- tenía ya tanto tiempo esperando que su humo se difuminara en el aire, y su calor se aplacara un poco a ver si así sabría mejor, pero en respuesta inversa, cada vez se hacía más caliente, mas fuerte, mas potente y su vapor se adueñaba de cada esquina de ésta habitación.

¿Quieres tomarte una taza de café?

Ahora es cuando me doy cuenta que es ésta la taza de café que siempre quise disgustar y que no encontraba el momento exacto y perfecto para tomármela. Es ese Capuccino el que dejé suspendido en el tiempo y que ahora llega a mi con olor a Chanel.

Ahora entiendo perfectamente por qué esta taza café que hoy me tomo tiene un sabor diferente en mí.

Ahora entiendo por qué ésta taza de café es tan dulce, tan sutil, tan ligero y tan espeso, tan cremoso y maravilloso.

Ahora entiendo por qué ésta taza de café..

Es porque ésta taza de café.. Eres tu.

Ahora te Pregunto:

¿Quieres tomarte una taza de café... Conmigo?

sábado, 17 de octubre de 2009

Ella

¡Qué sutíl compañía me ha tocado tener! ¡Qué tosco llegarla a conocer!

Nada dice, todo calla. Nada demuestra, todo oculta. Nada expresa, todo esconde.

A pesar de tenerla como compañía y convivir con ella todos los días, no logro entender en qué momento llegó, y cómo deshacerme de ella.

Ella come de mi mismo plato, camina en mis propios zapatos; habla por mi misma voz, y yo que pregunto: ¿Por qué sigue aquí, mi Dios?

Cuando ella llegó todo comenzó a cambiar, hasta los pajarillos del jardín olvidaron su cantar.

Después que se instaló se adueño de mi vivir, ¿Cómo apartarla? Pues ya no me deja ni dormir.

Al principio era tan satisfactorio tenerla, después de 6 meses he empezado a aborrecerla.

A veces está acompañada, a veces va y viene de la nada. A veces, hace lo que quiere cada vez que se lo dispone. A veces, logra hacerme llorar cuando se lo propone.

Ella es tan injusta y tan fría, pero no manisfiesta algarabía. Y de ésta manera se ha dado la tarea de que pase días y noches en vela, creyendo que mi vida es una novela donde en algún momento cambiarán el guión y así vendrá alguien que conquiste mi corazón. ¿Y ya de qué serviría? Gracias a ella, se me ha pasado la vida, y se va tan distraída.

Ella es la Soledad Imprudente, y yo, que estoy desquiciada de repente intento hacer algo diferente, pero me vence la corriente, y vuelvo a mi vida ausente.

Toca mi espalda y me dice al oído "Hoy inicia un nuevo desafío". Yo con un tanto brío le respondo "Éste corazón no es tuyo... Es mío. He llegado Hondo, pero ya no estoy tocando fondo". Doy media vuelta y no le correspondo, se ha ganado ya mi hastío.

Hoy el sol ha salido y en mí ventana da los Buenos Días. Respiro profundo y ¡Vaya, Qué Alegría! Se siente algo peculiar en el ambiente ¿Serán cosas en mi mente?, ¿Será Olor a café, u olor a Canela? Observo el Buró y se ha apagado la vela.

Viro la mirada hacia mi otra almohada, y ya no está su silueta tatuada.

Pongo los pies al suelo y me siento tan ligera, cómo si hubiese dormido una vida entera. Doy tres pasos y no hay sombras junto a mi ¿Será que por fín se ha marchado de aquí?

Camino hacia la cocina y veo una nota en la nevera "Me fuí, tengo mis maletas en la acera".

Sonrío ahora y sé que es momento de vivir. Sé también que he parado de sufrir. Mientras la soledad invadía mi alma perdía los sentidos y la calma, ahora que se ha marchado reempiezo a amar todo aquello que por su presencia me empezaba a disgustar.


No diré que no la extrañaré. Tal vez en otro momento la llamaré. Sólo sé que por ahora no quiero que regrese, no quiero sentirla por varios días y varios meses.




domingo, 11 de octubre de 2009

Pregunto tanto de ti

(Antes de empezar a leer, deja reproduciendo el video en la parte final)
Hoy me cuelgo de las manecillas del reloj que conduce a mi pasado y le pregunto tanto de ti.




Hoy cabalgo entre los números tatuados dentro de éste cristal que le pone ritmo a la vida y como cual cronómetro, cuentan mi existir de 1 en 1 hasta llegar a 60, vuelven a empezar, y les pregunto tanto de ti.

Hoy le pido a las horas que no se vayan, que no transcurran, que no se lancen al vacío.

No habrá lugar donde yo no pueda encontrarte. Sé que existirá otro momento como éste.

Hoy le digo a los granos de arena que se suicidan dentro del vitral de nuestra historia inconclusa que por favor me dejen preguntarles tanto de ti.

¿Cómo conseguir que el reloj gire hacia atrás? ¿Cómo responderte las dudas? ¿Cómo aclarar los sentimientos? Si es que el reloj puede responderme, le preguntaré tanto de ti.

Hoy le pido a la vida y al amor que sean Justos. Hoy le suplico de rodillas a la Justicia que por primera vez sea neutra y honesta, y así haga que cada corazón que late al ritmo de la melodía de tu voz, de mi voz, de la voz del amor, que por favor tenga misericordia de aquellos que lo Aman.

Hoy invento infinitos, fabrico mundos, construyo galaxias para detener a aquella estrella fugaz que decide que su existencia ha llegado al fin, y decide sepultarse dentro de aquel libro de páginas rasgadas, de olor pergamino, de color sepia. Aquella estrella fugaz que es un cuento de hadas que jamás comenzó. Un relato de princesas y príncipes azules. Un relato de caballos blancos y dragones gigantes.

Hoy intento escribir tu nombre y el mío dentro de la luna para que cada noche, cuando éste llena, recuerdes que aunque no siempre logres verla de esa manera, el Amor permanecerá.

Cuando éste en luz menguante, descifrarás aquellas palabras cortadas. Cuando esté en luz creciente, inventarás frases para tatuarlas algún día. Pero cuando no haya luna, sabrás que estoy junto a ti susurrándote al oído aquello que un día tatué para que lo leyeras desde tu ventana.

Hoy le pido al reloj que me devuelva el tiempo que perdí, para así preguntarle tanto de ti.

No huyas, no corras, no apresures tu paso. De igual manera he de alcanzarte, pues no te dejaré ir.
No intentes escabullirte, no intentes colarte, no intentes si quiera ocultarte. Te encontraré donde quieras que estés.

Hoy converso en baja voz con mi conciencia y me ha gritado en silencio que tenga prudencia.

Hoy el ruido de la nada me pregunta tanto de ti, y yo como Efecto Dominó le realizo la misma pregunta al reloj del que estoy suspendida en el aire desde aquel momento donde el tiempo se nos acabó, sin lograr escribir si quiera "Erase una vez..."

Hoy pierdo la cobardía en sueños. Hoy dentro de mis anhelos lucho contra dragones, contra monstruos, contra fantasmas, contra figuras malignas.

Hoy dentro de mi realidad te veo sonreír. Hoy dentro de mi vida real escucho tu risa y sonrió, siento el calor de tu abrazo, siento el frío de un adiós.

Hoy dentro de mi pensamiento se formulan preguntas acerca de lo que jamás ocurrió, de lo que ocurre y de lo que algún día ocurrirá.




Hoy dentro de éste artefacto incapaz de dar un brazo a torcer,
dentro de éste mecanismo preparado para jamás mirar hacia el pasado,
dentro de éstos engranajes que le restan minutos a la vida y jamás le agregarán,
dentro de una maquina del tiempo que no puede volver..
Me Pregunto tanto de ti.




miércoles, 30 de septiembre de 2009

Que bendicion

Las miradas se entrecruzan y van formando lazos entre aquellas pupilas que arden como hoguera silente, mientras que mi corazón va descansando dentro de aquel camposanto en mitad del caserío.

Anteriormente no había detallado la lumbre de tus ojos destallarse, sino hasta que encontraste aquella mirada volcánica derramándose en ti.
¡Qué infortunio que no fuese la mía!



Posiblemente me cuelgue al ras de tu vida desde los extremos que separan el norte del sur en tu corazón. ¡Mira qué bendición! Se aman, y no hay razón.

Desde luego, observar la avalancha de tu ser diseminarse dentro de las entrañas de otro viviente no es nada satisfactorio al corazón, pero
¡Mira que bendición! Se aman, y no hay razón.

Tal vez he sido tan egoísta. Quizá debería ser más altruista.

No quiero sobresalir como filántropa. Es tan basto y tosco pensar en que Amar lo que no me corresponde mientras que más te clavas dentro de mi suspiros, es tan contradictorio como llevar a un niño a la heladería a "ver" como las personas disgustan su helado, y él sin uno de ellos.

Es probable que en un momento de sensatez me sincere contigo y conmigo misma dejando caer un par de lágrimas más mientras mis ojos llorosos te gritan en silencio "Amaré lo que amas". Obvio y notorio. Aprenderé a Querer aquello que hace días aborrecía de fiel realidad; pero,
¡Mira qué bendición! Se aman, y no hay razón.

De seguro esto debe ser una lección. Por supuesto, también le duele al corazón.

"Amar lo que no te corresponde". Una frase con tanto sentido y tan absurda a la vez. ¿Cómo explicarle a los sentimientos que no es para mí?

¡Qué suaves tus maneras! ¡Qué sutiles tus palabras! ¡Qué frescas tus risas!... Cuando estás allí, de la mano a quién hace estremecer tu alma.

"Para el que ama, nada es demasiado". Todo es demasiado corto, nada es demasiado largo. Todo es demasiado básico, nada es demasiado profundo.

Todo huele a ti, nada te trae a mi.

Mientras que la resignación se adentra en lo más profundo de mis pesares sin su pésame, va creando en mí la sumisión absoluta a las palabras ya dichas y los hechos manifiestos que sin duda alguna llegamos ambos a la conclusión: ¡Mira que bendición! Se Aman, y no hay razón.

Envidia. Sentimiento de tirria, rabia, disgusto por el bien ajeno.

¡Qué envidia tan abominable!

Tiene todo lo que siempre soñé. Tiene todo aquello que siempre quise para mi. Tiene todo aquello que un día dije que sería mío. Y no está, y no estás.

Ingratitud. Falta de reconocimiento de los favores recibidos.

¡Qué ingrata me he convertido! Solo me ha hecho un favor más. Te quiere como mereces, le quieren como lo merece.

Tal vez, Quizá, deba dejar de pensar en mí únicamente y prometerte a ti y a mi misma que no rezumaré lamentos por las orillas de mis ojos.

Indudablemente sé que es difícil de creer, mucho más de aceptar, pero jamás lograrás tener similitud si quiera con lo complicado y complejo que es tener expresar entre sollozos y lamentos sinceros: "Amo tu dicha y bienestar, aunque venga sujetada de su mano". ¡
Mira que bendición! Se Aman, y no hay razón.

Esta vez coloco un "punto y coma" en nuestra historia sin saber que escribirás tu después.

Las miradas se entrecruzan y van formando lazos entre aquellas pupilas que arden como hoguera silente, mientras que mi corazón va descansando dentro de aquel camposanto en mitad del caserío.




¡Tu, Mi Bendición! Te Amo, y no hay razón.





sábado, 19 de septiembre de 2009

Un mensaje para Ti

Si en una noche de locura te arrancara con un beso la cordura, y mis manos en tu espalda y las tuyas en mi cintura fuésemos una sola figura, te dibujaría en la luna un amor puro como el nuestro, sin igual en todo el universo y te recitaría al oído éste verso, mientras mis labios se funden a los tuyos, y como cual mariposa que deja para siempre su capullo, abandonaría para siempre mi ser, para perderme en tu piel cada anochecer.


Si en una noche de placer te besara hasta el amanecer, me derramaría por el borde de tu piel y por las esquinas de tu vida hasta ahogarme en el suspiro aquel, dónde atrapados sin salida me ofrezcas como éste otro atardecer. Ese donde escribimos sobre aquel papel que las estrellas te regalaría y que tu en voz baja me susurrarías detenernos en ese momento, donde el amor se hace eterno y se juntan nuestros cuerpos, y así te ofrecería de por vida mi querer y una caricia enamorada cada anochecer.


Y si en la distancia todavía me provocas arrancarte otro beso de tu boca, y contra los fantasmas de tu ausencia estoy dispuesta a luchar, te podría para siempre amar y así dejarnos navegar por éste mar que conduce hacia ti, con espuma y burbujas de aroma frenesí. Me hundiría para siempre en tu mirada, aquella donde enamorada en el susurro de tu voz, despacio te conviertes en un Dios al que día tras día empiezo a adorar. Si la vida acaso me concediera algún día lograrte enamorar, te besaría minuto a minuto y jamás te dejaría escapar.



Y si el viento cada tarde me trajera una caricia de tus manos, no me importaría no verte por días, meses o quizás años; con solo saber que por tu memoria se pasea nuestra historia escrita en un libro sin principio ni final, sabría que tal vez en otra vida tu por siempre me llegarías a amar.




Esta vez no tengo mucho que decir, Empiezo a carecer de mucha inspiración, solo necesitaba escribirte para que supieras que no me he olvidado de ti..

lunes, 24 de agosto de 2009

No tiene que ver con el Amor

No tiene que ver con el Amor. No tiene que ver con el Amor todo aquello que por ti entregué, por ti pasé, por ti me esforcé y a fin de cuentas, con nada me quedé.

No tiene que ver con el Amor la cantidad de lágrimas de impotencia que derramé un día, mientras que la sequía de mi cuarto desataba ésta agonía que se hacía vivir sin lo que un día tenía.



No tiene que ver con el Amor aquellos granos traviesos de arena que cayeron lentamente dentro de ese cristal, que asemeja que el tiempo no puede ser fatal. Ésos mismos granos de arena que decidieron lanzarse a la muerte, por el deseo de verte y jamás tenerte.

No tiene que ver con el Amor las preguntas sin respuestas formuladas en mi cabeza una y otra vez. Al derecho y al revés. No tiene que ver con sabiduría que de tu Destino seas el Artífice, o si es que del Reino eres el Pontífice. No tiene que ver con Paciencia si tu mirada en el tiempo estuvo detenida, o si es que un huracán retrasó tu venida. Quizás... Sólo adelantó tu partida.

No tiene que ver con el Amor las horas sentada de piernas cruzadas que en el piso te estuve esperando. No tiene que ver, pues no lo estás considerando. No tienen que ver los sentimientos que te escribí con mil flores. Tantas rosas, tantos Colores. No tiene que ver con el Amor todas las cartas y todas las poesías que escribí para ti; no tienen que ver pues jamás te las dí.

No tiene que ver con el Amor aquello que no logra mandar sobre el corazón. Aquello que no vive en contra de lo que dicta la razón. No tiene que ver con la Veracidad de las Palabras aquello que noche tras noche al oído me decías. Indudablemente, siempre te creía.

No tiene que ver con el Amor aquello que la luna muestra a simple luz. Aquellas estrellas que logro observar a través del tragaluz. No tiene que ver con biología las palabras que al Morir Jesús decía: "Dios mío, Perdónalos. No saben lo que hacen". Pues mientras unos mueren, otros nacen.

No tiene que ver con el Amor las distancias o la separación. No tienen que ver los kilómetros de desolación. No tiene que ver con la Geometría la algarabía de tu respiración pausada, entre caliente y fría, entre tranquila y agitada. No tiene que ver con gentileza, aquella caricia que te dí con tanta sutileza. Tiene que ver con el sentimiento que por dentro me quemaba. La vida sin quererlo se me incendiaba.

Tiene que ver con el Amor mis ojos de fuego ardiente incinerándose por ti. La vida entera dentro de una piedra de rubí. Tiene que ver con el Amor la avalancha de nieve hirviente que por mi piel resbalaba. Mientras tu agridulce cianuro por mis poros entraba y lentamente me asesinaba.

Tiene que ver con el Amor aquel óleo de tu sonrisa dibujado en las nubes. Aquellas escaleras hacia el cielo que construí para ti y que sin prisa subes. Tiene que ver con el Amor ese sentimiento maniaco e irreverente que en mi pecho late. Besos sabor vainilla, sabor chocolate.

Tiene que ver con el Amor aquel suspiro paralizado entre los labios de tu querer. A 1 segundo de ti, entre la mañana y el anochecer. Tu mirada que se clava como aguja y alfiler. Tiene que ver con el amor ese torbellino de sentimientos. Aquel blanco, rosa, azul en mis pensamientos.

Tiene que ver con el Amor el dolor y la aflicción; Pues juntos caminan los dos, sonriendo sin compasión. Tiene que ver con el Amor éstas líneas que no sabía que escribiría, tienen que ver pues sé que jamás te las diría.


Pero no tiene que ver con el Amor aquel abrazo que un día negaré. Aquel Te Amo que quizás yo callaré. Tiene que ver con el Amor que por siempre lo he de sentir. Tiene que ver, pues éste Amor no llegará a su fin.